lunes, 11 de abril de 2016

¿Buscando razones para ser feliz?



         “Si estás buscando una razón para ser feliz: tómate el pulso”, eso leí por ahí.

         Esperando el día en el que seamos felices, se nos va la vida.

         Siempre digo que hay que valorar más los detalles más pequeños, lo que parece normal: que el corazón nos lata, que el Señor nos despierte cada mañana, que salga el sol, la comodidad de nuestra cama, la lindura de los colores. Tenemos que ser de los que ven el vaso medio lleno y no medio vacío, de los que en vez de resaltar lo malo, apreciamos lo bueno.

        Darle las gracias a Dios por todo, pero vivir con una mala actitud como si no tuviéramos nada, es una incoherencia. Seamos agradecidos, no sólo de labios, sino con todo nuestro ser.